En Mision Scientology creemos que no importa cuáles sean los desafíos a los que te enfrentas en tu camino hacia la felicidad. Nosotros estamos aquí para ofrecerte las soluciones efectivas que necesitas, a través de Scientology, que ofrece una serie de herramientas que podrían transformar tu vida y superar cualquier obstáculo. ¿Qué es y cuáles son los principios fundamentales de Scientology?
¿Qué es Scientology?
Scientology es una religión desarrollada por L. Ronald Hubbard y que ofrece el camino que conduce a una total y certera comprensión de la naturaleza espiritual de cada individuo. Pero también abarca la relación de cada persona consigo misma, con los familiares, los grupos, la humanidad y los seres vivos. Scientology permite, además, comprender completamente la relación del individuo con el universo material, espiritual y con el Ser Supremo.
Scientology no solo se ocupa del cuerpo y la mente, también lo hace del espíritu. Para esta religión, el hombre es algo más que un producto del entorno y los genes: comprende el cuerpo del conocimiento y que abarca distintas verdades fundamentales, como que el hombre es un ser espiritual inmortal. Para Scientology, la experiencia humana va más allá de una única vida y las capacidades humanas son ilimitadas, aun cuando el individuo no las haya desarrollado.
Scientology, a diferencia de otras religiones, no es dogmática. Es decir, no se pide al individuo que crea en algo atendiendo a la fe, sino todo lo contrario. Cada persona descubre, por sí misma, que los principios que establece esta religión son ciertos, a través de la aplicación de estos y de la observación. Por último, es importante destacar que para Scientology, el hombre es, en esencia, bueno y la salvación de su espíritu depende del individuo, sus semejantes y los logros obtenidos con respecto del universo. La meta máxima de Scientology es alcanzar la verdadera libertad espiritual y la iluminación.

¿Cuáles son los principios fundamentales de Scientology?
Uno de los principios fundamentales de Scientology es la visión del hombre como un ser espiritual, al que se le llama thetán. Curiosamente, el término proviene de la octava letra del alfabeto griego «theta» (ϴ), que significa «pensamiento», «espíritu» o «vida». Para Scientology, el ser espiritual o thetán es inmortal y puede vivir en incontables vidas. El hombre es un thetán (espíritu) que ocupa un cuerpo terrenal, pero que no muere, sino que transita a lo largo de múltiples vidas.
Por otra parte, la religión ofrece una visión de la vida, pero compartimentada dentro de impulsos que buscan y llevan hacia la supervivencia. A estos impulsos (ímpetus o motivos), se les conoce como dinámicas y son ocho:
- Primera dinámica o dinámica de uno mismo. Es la individualidad en su máxima expresión y consiste en el impulso hacia la existencia con y como uno mismo.
- Segunda dinámica o dinámica del sexo. Se trata del impulso hacia la existencia, pero como parte de una actividad sexual. En este sentido, este impulso se compartimenta en dos. La primera dinámica es el acto sexual en sí mismo, mientras que la segunda dinámica es la unidad de la familia, donde se incluye la crianza de los hijos.
- Tercera dinámica o de grupo. Conduce a la existencia del individuo dentro de grupos (escuela, sociedad, ciudad, nación y raza).
- Cuarta dinámica o dinámica de la humanidad. Se trata del conjunto de grupos o razas, por ejemplo, que forman parte de la humanidad. La cuarta dinámica es el impulso hacia una existencia como parte de la humanidad.
- Quinta dinámica. Uno de los principios fundamentales de Scientology es el impulso a la existencia del reino animal. Aquí conviven todas las criaturas (animales y vegetales). También se le conoce como dinámica animal.
- Sexta dinámica o del universo. Trata del universo físico, compuesto de materia, energía, espacio y tiempo (MEST, por sus siglas en inglés).
- Séptima dinámica o espiritual. Incluye todo lo espiritual, ya sea que tenga o no una identidad y es el impulso hacia la existencia del individuo como espíritu.
- Octava dinámica o del infinito. Este impulso se identifica como Ser Supremo y busca la existencia, pero como infinito. A esta dinámica se le representa con el símbolo del infinito, que, además, en vertical, es el número ocho.
A las dinámicas también se les representa como círculos concéntricos. En este sentido, la primera dinámica es el centro y cada una de las siguientes se va expandiendo hacia el exterior. Precisamente, la idea de un espacio en expansión también forma parte de las dinámicas de Scientology. Y es que, dentro de los principios fundamentales de Scientology encontramos que un individuo posee la capacidad de expandirse hacia las otras dinámicas (más allá de la primera), e ir transitando entre ellas. Sin embargo, solo cuando alcance la penúltima dinámica por completo, podrá descubrir al Ser Supremo.